Los pólipos del colon son pequeñas protuberancias que se forman en la superficie interna del intestino grueso o colon. La mayoría de los pólipos del colon son benignos, es decir, no son cancerosos. Sin embargo, algunos pólipos pueden convertirse en malignos, es decir, cancerosos, con el tiempo. Por eso, es importante detectarlos y extirparlos lo antes posible.
Los pólipos del colon pueden tener diferentes formas y tamaños. Algunos son planos y otros tienen un tallo que los une a la pared del colon. Algunos son tan pequeños como una cabeza de alfiler y otros pueden medir varios centímetros. Los pólipos del colon se clasifican en dos tipos principales según su aspecto microscópico: los adenomatosos y los no adenomatosos.
Los pólipos adenomatosos son los más frecuentes y los que tienen mayor riesgo de convertirse en cáncer. Se estima que el 75% de los cánceres de colon se originan a partir de pólipos adenomatosos¹. Dentro de este tipo, hay tres subtipos: tubular, velloso y tubulovelloso. El subtipo velloso tiene mayor probabilidad de ser maligno que el tubular o el tubulovelloso.
Los pólipos no adenomatosos son menos comunes y menos propensos a ser cancerosos. Dentro de este tipo, hay varios subtipos: hiperplásico, serrado, inflamatorio y hamartomatoso. El subtipo serrado puede ser precursor de cáncer en algunos casos, especialmente si es grande o está localizado en la parte derecha del colon.
Según la Sociedad Americana Contra El Cáncer (American Cancer Society), se calcula que el 30% de las personas mayores de 50 años tienen algún tipo de pólipo en el colon². La mayoría de las personas con pólipos no presentan síntomas, por lo que solo se pueden detectar mediante pruebas de detección específicas.
¿Cuáles son las causas de los pólipos del colon?
La causa exacta de los pólipos del colon no se conoce con certeza, pero se cree que está relacionada con varios factores genéticos y ambientales que alteran el crecimiento y la renovación normal de las células del colon. Algunos de estos factores son:
- La edad. El riesgo de tener pólipos aumenta con la edad, especialmente a partir de los 50 años.
- Los antecedentes familiares. El riesgo de tener pólipos es mayor si se tiene un familiar cercano (padre, madre, hermano o hijo) que haya tenido pólipos o cáncer de colon.
- Las enfermedades hereditarias. Existen algunos síndromes genéticos raros que predisponen a tener múltiples pólipos en el colon desde una edad temprana. Estos síndromes son la poliposis adenomatosa familiar (PAF), el síndrome de Lynch o cáncer colorrectal hereditario no polipósico (HNPCC) y el síndrome de poliposis serrada.
- La dieta. El consumo excesivo de carnes rojas, grasas saturadas, alcohol y tabaco puede favorecer la formación de pólipos. Por el contrario, el consumo de frutas, verduras, fibra y calcio puede proteger contra los pólipos.
- El estilo de vida. El sedentarismo, la obesidad y la diabetes pueden aumentar el riesgo de tener pólipos. Por el contrario, la actividad física regular puede reducir el riesgo.
- Los medicamentos. Algunos fármacos antiinflamatorios no esteroideos (AINE), como la aspirina o el ibuprofeno, pueden disminuir el riesgo de tener pólipos si se toman durante un tiempo prolongado y bajo supervisión médica. Sin embargo, estos fármacos también pueden tener efectos secundarios adversos, como sangrado gastrointestinal o úlceras.
¿Cuál es el tratamiento de los pólipos del colon?
El tratamiento de los pólipos del colon consiste en su extirpación, ya que no se puede predecir con seguridad cuáles pueden convertirse en cáncer. La técnica de elección para extirpar los pólipos es la terapia endoscópica, que se realiza mediante un tubo flexible con una cámara y una pinza en su extremo, llamado colonoscopio, que se introduce por el ano hasta el colon. La mayoría de los pólipos que se encuentran durante la colonoscopia se pueden eliminar por completo durante el propio procedimiento.
La forma de extirpar los pólipos depende de su tamaño, número y tipo. Los pólipos pequeños y con tallo se pueden cortar con una corriente eléctrica (polipectomía) o con una asa metálica (resección endoscópica mucosa). Los pólipos grandes y planos se pueden extirpar por fragmentos (resección endoscópica submucosa) o mediante una técnica que combina la inyección de líquido y la corriente eléctrica (mucosectomía). Los pólipos que no se pueden extirpar por endoscopia se pueden extirpar por cirugía, aunque esto es poco frecuente.
Después de extirpar los pólipos, se envían al laboratorio para analizarlos y confirmar su naturaleza benigna o maligna. Si el pólipo es benigno, no suele requerir más tratamiento, salvo un seguimiento periódico para detectar posibles recurrencias. Si el pólipo es maligno, puede requerir un tratamiento adicional, como una cirugía para extirpar el segmento del colon afectado o una quimioterapia para eliminar posibles células cancerosas residuales.
¿Qué complicaciones pueden tener los pólipos del colon?
Los pólipos del colon pueden tener algunas complicaciones si no se detectan y se tratan a tiempo. Algunas de estas complicaciones son:
- El cáncer de colon. Es la complicación más grave y potencialmente mortal de los pólipos del colon. El cáncer de colon suele originarse a partir de un pólipo adenomatoso que crece y se transforma en maligno. El riesgo de cáncer depende del tamaño, el número y el tipo de pólipos. Cuanto más grandes, numerosos y vellosos sean los pólipos, mayor será el riesgo. El cáncer de colon puede causar síntomas como sangrado rectal, anemia, cambio en el ritmo intestinal, dolor abdominal, pérdida de peso o masa palpable. El cáncer de colon puede diagnosticarse mediante pruebas como la colonoscopia, la biopsia o el análisis de sangre oculta en heces. El tratamiento del cáncer de colon depende del estadio en que se encuentre y puede incluir cirugía, quimioterapia, radioterapia o inmunoterapia.
- El sangrado rectal. Es una complicación poco frecuente pero posible de los pólipos del colon. El sangrado puede ser leve o severo, y puede manifestarse como heces negras o rojas. El sangrado puede deberse a la erosión o la ulceración de la superficie del pólipo, o a la rotura del tallo del pólipo. El sangrado suele cesar espontáneamente, pero en algunos casos puede requerir una transfusión sanguínea o una coagulación endoscópica.
- La obstrucción intestinal. Es una complicación muy rara pero grave de los pólipos del colon. La obstrucción puede deberse a un pólipo muy grande que impide el paso normal de las heces por el intestino, o a un pólipo que se desprende y queda atrapado en un segmento estrecho del colon. La obstrucción puede causar síntomas como dolor abdominal intenso, distensión abdominal, náuseas, vómitos o ausencia de gases y heces. La obstrucción puede requerir una cirugía urgente para desbloquear el intestino y extirpar el pólipo.
¿Cómo se pueden prevenir los pólipos del colon?
Los pólipos del colon no se pueden prevenir por completo, pero se pueden tomar algunas medidas para reducir su incidencia y su progresión a cáncer. Estas medidas son:
- Hacerse pruebas de detección regulares. Es la medida más efectiva para prevenir el cáncer de colon, ya que permite detectar y extirpar los pólipos antes de que se transformen en malignos. Las pruebas de detección recomendadas son la colonoscopia, que se debe realizar cada 10 años a partir de los 50 años o antes si se tienen factores de riesgo, o la prueba de sangre oculta en heces, que se debe realizar cada año a partir de los 50 años o antes si se tienen factores de riesgo.
- Seguir una dieta saludable. Se recomienda consumir alimentos ricos en fibra, como frutas, verduras, cereales integrales y legumbres, que ayudan a regular el tránsito intestinal y a prevenir el estreñimiento. También se recomienda limitar el consumo de carnes rojas, grasas saturadas, alcohol y tabaco, que pueden favorecer la formación de pólipos.
- Practicar ejercicio físico. Se recomienda realizar al menos 30 minutos de actividad física moderada al día, como caminar, nadar o montar en bicicleta, que ayuda a mantener un peso adecuado y a mejorar la circulación sanguínea y el tono muscular.
- Tomar medicamentos preventivos. En algunos casos, el médico puede recetar medicamentos que pueden reducir el riesgo de tener pólipos o cáncer de colon, como los AINE o los suplementos de calcio o vitamina D. Estos medicamentos solo se deben tomar bajo prescripción y supervisión médica, ya que pueden tener efectos secundarios.
Conclusión
Los pólipos del colon son crecimientos anormales que se forman en la superficie interna del intestino grueso. La mayoría son benignos, pero algunos pueden convertirse en cáncer con el tiempo. Por eso, es importante hacerse pruebas de detección periódicas para detectarlos y extirparlos lo antes posible. El tratamiento de los pólipos del colon es la terapia endoscópica, que consiste en eliminarlos mediante un colonoscopio. Los pólipos del colon pueden prevenirse en parte siguiendo una dieta saludable, practicando ejercicio físico y tomando medicamentos preventivos bajo indicación médica.